Nació en 1859 y murió en 1909, ajusticiado después de la Semana Trágica de 1909 e injustamente condenado por instigador de las misma. A finales del siglo XVIII trajo aires nuevos de pedagogía a España pero concretamente a Cataluña.
Francisco Ferrer se forma en las primeras letras en la escuela de Alella (Barcelona), marcadamente católica, y en ella ya experimenta los rigores de los métodos pedagógicos del director, párroco de Alella. Los golpes y castigos severos eran sus métodos de enseñanza.
Esta primera experiencia hace de Ferrer que posteriormente defina la educación como “equivalente a domar, adiestrar y domesticar…”
Pertenece al movimiento de la pedagogía racionalista y fundador de la floreciente Escuela Moderna a principios del S.XX en España y que fue truncada por la injusta condena. Posteriormente su legado fue postergado como tantas otras innovaciones por la infame guerra civil española.
PERO, ¿QUÉ ES LA ESCUELA MODERNA?
Ferrer y Guardia comenta de su propia escuela “para saber las bases de la Escuela Moderna no tengo más que tomar lo contrario de lo que viví en mi infancia”
Ferrer pudo materializar su pensamiento pedagógico gracias a la Señorita Mounié. Esta mujer, viuda, católica convencida y observante de la moral católica a la que daba clases, y que con el trato frecuente, ella formó de él tan excelente juicio que le otorgó su amistad y absoluta confianza, permitiéndole viajar con ella y su nueva compañera sentimental por muchos países de Europa y que a su muerte le dejó en herencia todo su capital con el que creó numerosas escuelas populares, fue su mecenas póstumo.
De sus múltiples conversaciones con Ferrer, Mounié se vio obligada a reconocer que no todo “irreligioso es un perverso” ni todo ateo un criminal empedernido.
De esta relación, sus viajes y encuentros con personajes como Pestalozzi, Ferrer pone en marcha numerosas escuela (Madrid, Sevilla, Málaga…) y en el extranjero en las que su pensamiento y principios se basaban en la pedagogía racionalista, heredera de las corrientes laicistas escolares del siglo XIX, que recomienda la creación de escuelas laicas que impartan una “educación integral” a los hijos de los trabajadores. Y de las ideas románticas del s. XVIII encabezadas por el pensamiento roussoniano.
¿Qué TIPO DE ENSEÑANZANZA PRETENDE DAR LA ESCUELA RACIONALISTA DE FERRER?
Enseñanza emancipadora, desprovista de prejuicios burgueses, religiosos y patrióticos. Mediante el uso de libros emancipadores basados en la ciencia positiva y al sevivio de los mejores ideales sociales: libertad, igualdad y fraternidad y que dio soporte a la pedagogía racionalista de 1909 a 1939.
CARACTERÍSTICAS DE LA PEDAGOGÍA RACIONALISTA
• Estima antipedagógica la memorización sumisa y pasiva.
• Enseñanza no autoritaria, sin castigo, premios ni exámenes, y con la participación e integración del alumno. Sus principios son: razón, libertad, supresión de premios, castigo, y exámenes, no autoritarismo y coeducación.
• Considera el libro de texto como punto de apoyo para alumnos y maestros, más que como rígida programación.
• Consideran la elaboración y exposición de trabajos prácticos por parte del alumnado como algo esencial para poner en práctica la materia desarrollada a lo largo del año.
• Se trata de poner al alumno en situación de recrear activamente los procesos elementales del saber, la observación, la investigación y el espíritu crítico.
• Requiere la libre actividad cooperadora del educando, el cual se constituye a su vez en educador de sus compañeros más jóvenes (mentor)
• El adulto, por su parte, no debe imponer al niño sus puntos de vista ni valores. La enseñanza debe adaptarse a la psicología del niño.
• Para los racionalistas no hay mejor método que los juegos y las actividades manuales.
• Aprenden a poner en común sus puntos de vista y experiencias personales.
• Participan a menudo en charlas, conferencias sobre temas de interés científico y social. Organización de frecuentes excursiones al campo
• Defensa roussoniana de lo natural que se concretaba en una exaltación de lo no artificial.
• Se propugnaba la coeducación y las colonias de verano.
• Los contenidos de aprendizaje se pretende que sean inspirados y controlados por el quehacer científico-experimental
• Los contenidos no se ofrecían de forma aislada, inconexos, en compartimentos estancos, sino que se cuidaba en presentarlos estructurados por una concepción “darwinista-social”, historicista y naturalista.
• Estos planteamientos reafirmaban su posición laica respecto a las cosmovisiones religiosas, en particular de la iglesia católica. La pedagogía racionalista insistía en el carácter mitológico de las explicaciones religiosas. Estos planteamientos consiguieron atraer las iras de los sectores más conservadores de la iglesia católica.
• Tendencia al autodidactismo, el muchacho que se acerca a una escuela racionalista debe formarse, en buena medida, solo.
• Resulta doloroso al profesor sentirse prescindible, pero ello indica que ha culminado su trabajo. Pongo al niño en condiciones de que, el día que falte yo, sepa él, o el día que él quiera prescindir de mí, sepa él, por su cuenta, bastarse a sí mismo.
• Exaltación de los valores solidaridad de clase, que persigue la justicia social como fin primordial
Si de algo estamos satisfechos, si de algo que estamos hartos, es de hombres que piensen bien y obren mal. Necesitamos una escuela donde se cultive sobre todo en el niño el sentimiento, que logre que cada niño sea un hombre con carácter capaz de saber traducir en actos sus pensamientos. (Ocaña)
Reivindicando la importancia del sentimiento, sentaba en cierto modo las bases de la superación del intelectualismo que, desde el Renacimiento vienen tarando la educación europea.
Gracias a la contribución de Francisco Ferrer y Guardia y su Escuela Moderna, y a través de su heredera directa la escuela racionalista, entran en España los postulados de la “ Escuela Nueva”, que los movimientos de la renovación pedagógica de la burguesía en Cataluña y los hombres de la Institución Libre de Enseñanza en Madrid popularizaron en la década de los 20.
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